
Código de Ética
El ejercicio de nuestra práctica profesional se guía por los valores plasmados en el Código de Ética Profesional (2017) de la Barra Mexicana, Colegio de Abogados.
En suma, entendemos la abogacía como una función social y coadyuvante de la justicia que debe regirse por los siguientes principios:
- DILIGENCIA, que implica la disposición de hacer con prontitud e interés, conocimiento y pericia, las cosas que se tienen que hacer.
- PROBIDAD, desplegando una conducta guiada por el convencimiento de hallarse asistido de la razón, cumpliendo cabalmente con los deberes, sin incurrir en situaciones abusivas e inmorales.
- BUENA FE, ajustando la conducta al modelo de comportamiento admitido como socialmente correcto, bajo el convencimiento propio de que así debe ser.
- LIBERTAD E INDEPENDENCIA, asumiendo con responsabilidad la decisión de actuar de una manera u de otra, o de no hacerlo, sosteniendo las opiniones propias y ejecutando los actos sin admitir intervención ajena en la decisión de llevarlos a cabo;
- JUSTICIA, reconocimiento la dignidad intrínseca de todos los individuos como sustento de los derechos, actuar en busca de su plena realización, coadyuvando en la obtención de lo que a cada uno corresponde en atención a las circunstancias del caso concreto, exigiendo la efectiva realización de los derechos de unos sin detrimento de los derechos de los demás, procurando evitar los conflictos o resolviéndolos con equidad.
- LEALTAD, observando los propios deberes y contribuyendo a la salvaguarda de los intereses cuyo cuidado le sean confiados, haciendo uso de los medios legítimos, con independencia de los resultados;
- HONRADEZ, siendo intachable en el actuar, sin acudir a medios impropios para obtener resultados;
- DIGNIDAD, respetándonos como individuos y como profesionistas y exigiendo de los demás el respeto debido;
- RESPETO, guardando las consideraciones debidas hacia los demás, hacia las instituciones y normas, sin incurrir en abuso.
